En el balneario más “chic” (primera parte)

Comenzaba el mítico 1968 y, antes de que estallaran las protestas juveniles en Europa, nosotros teníamos ya nuestro modo de protestar. Queríamos construir un mundo nuevo y un grupo de pioneros había ya comenzado a construir lo que imaginábamos sería la “Mariápolis” latinoamericana: una ciudadela donde se viera “cómo sería el mundo si se viviera la ley del mandamiento nuevo”, con palabras de Chiara Lubich.

En Italia ya había surgido la primera ciudadela, en Loppiano, y estaban naciendo otras en distintas partes del mundo.

La Rambla de Montevideo (Uruguay)

El Movimiento de los Focolares había aceptado un terreno en donación que hizo el obispo de Montevideo, a 50 km de la capital uruguaya, y allí estaban los pioneros trabajando de sol a sol. Junto a otros jóvenes que no habían terminado –como yo– el secundario, aprovechamos las vacaciones de verano para sumarnos al grupo. Se necesitaban brazos para levantar muros y dinero para adquirir el material de construcción y para … ¡comer! No teníamos práctica en construcción, por lo que nos orientamos a “buscar la providencia”, como decíamos. Teníamos la guitarra, algunas canciones que expresaban nuestros valores y mucha buena voluntad. ¡Ah, y mucho coraje!

Pero como estábamos comenzando el “año mítico” en el que se soñaba a lo grande, decidimos rumbear para Punta del Este, el balneario más “chic” del Uruguay y de la región. Éramos 5 ó 6 jóvenes, en un rastrojero, además del chofer y un sacerdote italiano que trabajaba a la par de los demás.

Comenzamos por los bares, donde la gente adinerada consumía o bebía algo serenamente. Llegábamos con nuestras guitarras, pedíamos permiso al dueño del bar si nos dejaba cantar, el sacerdote se subía a una silla, aplaudía para llamar la atención de la gente y nos presentaba: “Mientras la mayoría de los jóvenes descansan en las hermosas playas –decía–, estos muchachos están construyendo la ciudad de la fraternidad …”. Acto seguido, tomábamos las guitarras y partíamos con nuestro repertorio. Como a la tercera canción, si veíamos que nos recibían con simpatía (sucedía casi siempre), entregábamos unos sobres vacíos y explicábamos  que pusieran dentro lo que quisieran. “Cada ladrillo ayuda a construir la ciudadela”, decíamos.

Sucedió una vez que, abriendo los sobres, encontramos uno sin dinero y con un papelito que decía: “Todo cristiano es un revolucionario” (Che Guevara); “Todo revolucionario hace la revolución” (Ho Chi Minh). Recuerdo que nos entristeció porque pensamos que esa persona  no había comprendido o no habíamos logrado transmitir nuestro mensaje. Estábamos convencidos de que Jesús había hecho la más grande revolución. ¿Cómo podía ser que no lo hubiese entendido? No nos detuvimos demasiado a reflexionar y seguimos “buscando la providencia”.

Fue otro día y en otro bar que, cuando abrimos los sobres en donde nos alojábamos, encontramos de nuevo uno con un papelito que repetía las dos frases y … ¡había también dinero! No recuerdo si era poco o mucho, sólo me queda la alegría del grupo al constatar que el mensaje había llegado, que lo había recibido y que nos lo hacía saber volviendo a poner el mismo papelito. En otro bar nos sucedió un hecho que terminó en algo muy divertido, pero lo dejo para la segunda parte.

Gustavo E. Clariá

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Acerca de Gustavo Clariá 76 Articles
Nato a Códoba, Argentina, nonno piemontese, economista, comunicatore, scrittore. Ho vissuto la metà della mia vita in Europa (Italia in particolare) e l'altra in America Latina. Giramondo, aperto alla conoscenza di altre culture. La unidad de la familia humana, en el respeto de la diversidad, es mi horizonte. Cerco, quindi, di vivere la mia giornata "costruendo rapporti" di concordia e di unità. Il mio contributo alla pace.

24 Comments

  1. Experiencia muy linda y dura a la vez
    Los jóvenes aguantan todo son formidables.
    Con la ayuda de Dios y la virgen todo se alcanza. Muy hermoso el bar donde fueron a cantar. Gracias x compartir .

  2. Grazie Gustavo bellissimo racconto quando si fa le cose con Gesù in mezzo i messaggi arrivano sempre !! Perché sono fatti con amore …………..!!! Un abbraccio !! 😀😀👍🏻👍🏻1️⃣

  3. Siiiiii..era una época brava..aquí en la Argentina y también en el Uruguay..Porque había mucha confusión..por suerte salió todo bien. Eran muy chiquitos!!😁🤭🤔

  4. Grazie Gustavo….avventure rivoluzionarie, piene di vita e coraggio…Auguri di Santità in questa giornata. Bna domenica. 😇👍✋

  5. Gracias estimado Gustavo Claria…vos fuiste revolucionarios desde que te conocí y segui siéndolo hasta. ahora !!😊💪1⃣HAA que hermosa playa!!

  6. Buenas tardes Gustavo muchas gracias!!!
    fuerte abrazo en la distancia y que tengas un hermoso domingo cargado de todo lo mejor ✨💫

  7. Grazie, mi sembra di essere lì con voi, a tifare per la Cittadella……(che ho visitato) e, visto anche la spiaggia bellissima, all’epoca, ma anche ora, serve molta provvidenza…..
    aspetto la seconda parte 👍🙏🌈

  8. Qué lindo, Gustavo! En estos días estoy viendo en YouTube algunos discursos del Che. Qué parecidos a los nuestros de aquellos tiempos!

  9. Totalmente!! 👏👏😀
    Y seguir viviendo nuevas aventuras de acuerdo a lo que el momento presente nos va poniendo en frente…

  10. Gracias Gustavo.
    Admiro ese coraje para esas “locuras” por amor.
    Y me gustó y emocionó la mención del “Rastrojero”… Eso que los europeos no entenderán jaja.
    Me gustan los “fierros”…

  11. Guau Gustavo toda tu vida ha sido una bella aventura no cabe duda que todo lo que se hace con Jesús en Medio es santo, tu camino de santidad me anima a seguir adelante confiando haciendo mi parte y dejando al Señor hacer la suya espero la segunda parte….🤗💕👍🏻

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