Primeras compras

Esta mañana fui a hacer las compras por primera vez, luego de casi 100 días de encierro. Hasta ayer las hizo Miguel, el más joven del grupo. Nos pareció lo más prudente. Pero hoy, luego de que se flexibilizaran un poco las restricciones de la cuarentena (en Córdoba, en donde quedé varado), me ofrecí para hacerlas yo.

¡Qué maravillosa experiencia! Suena raro describir las simples compras cotidianas de este modo, pero así fue, al menos para mí. Ya en la calle, apenas me cruzaba con alguna persona, notaba el deseo oculto de saludarnos: con la mano apenas levantada, con la mirada cómplice, o con un “buen día” tirado al viento y sin que se note mucho … porque, en realidad, no era así antes de la cuarentena. Es más, si te hubieses puesto a saludar a cualquiera que encontraras por la calle te hubieran tomado por una persona rara. Esta mañana no, todos queríamos saludarnos, como si fuésemos cómplices sobrevivientes de una colectiva tragedia compartida. ¿Habrá sido así cuando terminó la guerra (o las guerras)?

Llegué al Shopping, donde está la farmacia. A la entrada, el guardia parecía que me esperaba para abrazarme … por supuesto que no lo hizo, pero me ofreció el gel para las manos como si me invitara a tomar juntos un mate; me tomó la temperatura con la preocupación compartida de que no tuviera fiebre, mientras se apresuraba a decir cosas, tipo “buen día”, “salió el sol”, “no, viene poca gente”, “sí, tratamos de cuidarnos”, “gracias, todo bien en familia”.

Mi entrada en la farmacia fue como si llegara a la casa de un viejo amigo que no visitaba desde hacía mucho tiempo: “Buenos días”, “volvemos a vernos”, “aquí estamos de nuevo, cuidándonos pero trabajando …”. Una de las empleadas me ayudó a encontrar lo que necesitaba, los otros nos acompañaban con sus miradas como si todos buscáramos juntos. La cajera esperaba ansiosa de que me acercara a pagar. “¿Todo bien?”, pregunté … y se puso a contarme de ella, de su familia, de un conocido que se contagió, pero que ya está saliendo … ¡Qué necesidad, la suya y la de todos, de hablar, de conectarse con los otros seres humanos!

La panadera estaba sola, envuelta por el sabor del pan recién horneado. Se la veía feliz, de nuevo en su lugar de trabajo, y contenta de volver a verme. “Estamos recomenzando de a poco, pero vamos bien, lo peor parece que está pasando…”. No sé si será realmente así, pero cualquier excusa hoy es válida para expresarnos, para decir que estamos vivos, que hemos vivido y seguimos viviendo una fuerte experiencia que nos ha unido como seres humanos, que lo sentimos en la piel y deseamos decírnoslo.

No podemos abrazarnos todavía, ni siquiera darnos la mano, pero descubrimos muchas otras formas para hacernos sentir el calor humano, la necesidad de relacionarnos, la importancia de estar vivos y de la existencia del otro que me ayuda a ser persona. Porque lo que estamos redescubriendo, como efecto directo del encierro prolongado, es que nuestra especie es sociable por naturaleza, empática desde lo profundo, que es insoportable vivir encerrados en nosotros mismos porque corremos el riesgo de empobrecernos hasta morir por dentro …

Regreso a casa con el barbijo y cargado de bolsas (pasé también por la verdulería y la carnicería). Pero la carga de humanidad recuperada que traigo supera por mucho el peso de mis compras. Me siento feliz y con esperanza renovada: saldremos de esta pesadilla colectiva, nos despertaremos para descubrirnos más unidos que nunca, con ganas de abrazarnos y de decirnos todo lo que nos queremos, conocidos y menos conocidos, gracias a la conciencia adquirida de ser parte de una única familia humana.

Nos despertaremos en un día lleno de sol  que nos inundará hasta el último poro de nuestras almas. Y hasta hacer las compras cotidianas será una ocasión para sentirnos más vivos que nunca y, sobre todo, más humanos y más solidarios, felices de habitar y cuidar juntos nuestro planeta.

Gustavo E. Clariá

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Acerca de Gustavo Clariá 119 Articles
Nato a Córdoba, Argentina, nonno piemontese, economista, comunicatore, scrittore. Ho vissuto la metà della mia vita in Europa (Italia in particolare) e l'altra in America Latina. Giramondo, aperto alla conoscenza di altre culture. L'unità, nel rispetto della diversità, della famiglia umana, è il mio orizzonte. Cerco, quindi, di vivere la mia giornata "costruendo rapporti" di concordia e di unità. Il mio contributo alla pace.

28 Comments

  1. Buena experiencia … primera salida!!! Mucho tiempo adentro. Acá en Santa Fe podemos salir tomando todos los protocolos. Y las reuniones familiares que son tan importantes para mí. Abrazo grande.

  2. Gracias por el relato de tus experiencias con la salida por elección para hacer las compras, tras 100 días de confinamiento… que sin dudas denotan una mirada muy diferente e amorosa …

  3. Es realmente así querido Gustavo. La semana pasada pude ir hasta Junín y cada persona que cruzaba parecía que quería darme un abrazo. Por un momento me sentí como en la Mariápolis, donde cada encuentro con alguien es una fiesta.

  4. Qué lindo Gustavo, gracias! En cambio yo salí ayer y hoy a otras consultas médicas, con mucho recelo y miedo, bueno seguramente que ya pasará

  5. Gusti👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻bravo q buen escrito y q mensajote real sencillo y profundo.Toda una experiencia tu salida .te reentiendo lo q sentiste,me paso parecido cdo pudimos despues d 100dias salir con Pedro a la panaderia o caminar un poco mas x el barrio embarbijados y con muchos cuidados .Llegamos a casa con la sensacion de haber viajado a Europa .Se valora todo lo q de va pudiendo hacer y q antes haciamos con naturalidad.Toda una oportunidad la pandemia..ojala podamos ,renovarnos,aguiornarnos ;revalorar tantas cosas,pero sobre todo redescubrirnos .ojala

  6. Hola Gustavo!!! Muy lindo el relato. Me contó Carlos que te propusieron hacer un libro. Qué bueno!! Beso grande

    • Así es, lo editará Ciudad Nueva y los textos irán acompañados por una aplicación pedagógica que sirva a los docentes como instrumento educativo de valores prosociales. Es una pedagoga que impulsa la iniciativa y la verdad que me sorprendió … si son rosas florecerán!

  7. gracias Gusti!!!…qué linda experiencia…..de esas comunes, nada extraordinarias, humanas….sabés que Pandy está haciendo una galletas y el olor me llega mientras leo la parte de tu blog que comentas de la panadera!!..jajaj, es como estar viendo y oliendo el pan!!!!…abrazo y el mejor de los días para todos”!!!

  8. Bello veramente Questa gioia di riscoprirci fratelli, e il bisogno di esprimercelo. Anche il virus nasconde la sete di unità

  9. Gracias Gustavo, tienes el don de convertir un hecho simple de la vida, en una lectura amena y refrescante.

  10. proprio cosi’! Anche per me le stesse emozioni quando hanno iniziato a riaprire un mesetto fa anche qui da noi…

  11. Gracias Gustavo, me he tomado el atrevimiento de compartirlo con el Consejo de territorio… en medio de todo lo negativo que vive el país, leerlo transmite sabiduría cotidiana, y por ello, profunda… feliz fin de semana…

  12. È vero, è stranissima la sensazione che si prova quando si esce dopo mesi di reclusione…è anche vero che si apprezza di più qualcosa quando ne veniamo privati, in questo caso la libertà di movimento e di socializzazione…non siamo fatti per stare lontani dagli altri, è contro la nostra natura, speriamo che non succeda più perché molti non hanno retto psicologicamente…per come la vedo io, i politici di tutte le nazioni, in italia in particolare, hanno messo alla prova la democrazia, hanno voluto vedere fino a che punto possono arrivare a togliere completamente le libertà alle persone con la scusa di una malattia che uccide meno dell’influenza…non deve succedere più perché non siamo pronti per stare lontano dagli altri, neanche in guerra c’era il coprifuoco totale, h24, almeno in Italia…è stato difficile, ora però siamo tutti al mare e sembra essere tutto alle spalle…ma ho paura che con l’inverno troveranno un’altra scusa per tenerci tutti buoni buoni e zitti zitti in casa…

  13. Buen día Gustavo!! Muy lindo tu escrito!!
    Me siento identificada como persona ubicada en la categoría de riesgo. A nosotros nos impacta más la flexibilización porque hemos guardado la cuarentena estrictamente. Los menores de 60 la han vivido de otra manera, veo por mis hijos y sus amigos.Han tenido más libertades pero para nosotros la prueba ha sido mayor.

  14. Que linda tu experiencia de salir a hacer las compras de encontrarte con personas de ver otro ambiente xq esta pandemia noscambio de horario yo estoy encerrada desde el comienzo. No pueden salir a la calle los menores de 10 años y los mayores de 65 . Pero estoy contenta Dios no me hace faltar nada . Mi hijo se encarga de traerme lo que necesito tengo salud gracias a Dios y en casa comparto con 2 mascotas mara y tita . Extraño a mis alumnos que x el momento no es posible . Gracias x el hermoso comentario de hacer las compras . Es cierto lo que decís saldremos más unidos . Gracias un gran abrazo a la distancia.

  15. !Qué hermoso, primito, no dejes de mandarme siempre tus escritos, que luego yo los reenvío (Rosa, Argentina)

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